En esta viñeta podemos ver un aula algo
desorganizada en la que el alumnado solamente es capaz de atender a la
profesora cuando ella se pone una tele, además en la puerta se observa cómo sus
compañeros afirman que “es la única forma de que los chicos les presten algo de
atención durante la clase”. Es por ello que nos preguntamos “¿hasta qué punto
las TIC, y en el caso de la imagen la TV, pueden absorber o llamar la atención
de los más pequeños y pequeñas?
Es un hecho que en los últimos años las
tecnologías han entrado en nuestras vidas de repente y también en las aulas. En
el caso del ámbito educativo, cada vez se exige al profesorado una mayor
formación en este terreno para aplicarlas de forma que el alumnado aprenda
también a hacerlo.
En el caso de la imagen vemos como el
alumnado para hacer caso a la profesora necesita que ella de clase a través de
la televisión, como si fuese un programa y, al parecer, este método funciona..
Pero, ¿empiezan a atender por el simple hecho de que da clase como si fuese un
programa o porque se coloca una televisión?, ¿qué formato tiene más peso?
Cada vez los estudiantes están más
absorbidos por las Nuevas Tecnologías, dado que despiertan su curiosidad. De
esta manera la utilización de las TIC, en su formación, es cada vez más
frecuente.
La
integración de las TIC en el aula ha despertado el interés de alumnos y
docentes. Los docentes se han visto obligados a llevar a cabo un compromiso de
actualización, dónde han desarrollado nuevas metodologías que integran las TIC
en el proceso de aprendizaje del alumnado. El alumnado también se ha visto
favorecido por la introducción de las Nuevas Tecnologías, adoptando nuevas
formas de aprender.
Las TIC se han convertido en una
herramienta fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto provoca, a
su vez, que objetos propios de la enseñanza como la pizarra de tiza, se vieran
desplazados y sustituidos por otros más interactivos como por ejemplo la PDI..
Sin embargo la cuestión es : ¿Hasta qué punto ha llegado esta situación?
Como ya se ha comentado, hoy en día la
atención del alumnado se consigue a través de ordenadores, tablets, móviles… La
comunicación es rápida y, gracias a estos nuevos dispositivos, llega a todas
los ámbitos de la vida. Los niños y niñas están más informados de lo que sucede
a su alrededor. De esta manera, el rol del profesor que ha imperado hasta ese
momento, se desplaza, adquiriendo un nuevo papel. El docente pasa a actuar como
mero transmisor de los conocimientos a coordinador y motivador del proceso de aprendizaje
del alumnado.
Esto ha podido provocar que los
estudiantes sean más autónomos y que precisen menos la ayuda de sus docentes.
Es por ello, que a medida que las TIC se
integran en el aula, el peso del docente en ella se va desplazando poco a poco,
para dejar lugar a las Nuevas Tecnologías. Ellas se han convertido en las
verdaderas instructoras del aprendizaje. Con ellas el proceso de enseñar y
aprender es más básico porque se hace más sencillo al facilitar la labor de
docentes y alumnos. Sin embargo, esto ha producido que hoy en día el alumnado
sólo sea capaz de atender y entender lo que dice una máquina.
Muchas veces somos conscientes del poco
interés que prestamos a las explicaciones de los profesores, debido a la
monotonía de la voz o de un temario bastante costoso de explicar.
Por otro lado, cuando ese maestro nos pone un
vídeo o un película nuestro interés aumenta de tal forma que nos centramos en
prestarle atención simplemente.
También es relevante que a veces en el
aula pasamos de coger apuntes, para más tarde llegar a casa y buscarlos en
Internet.
Esto supone un problema, ya que en la
vida cotidiana también sucede esta situación al igual que en el aula, como por
ejemplo en el caso del móvil que mientras establecemos una conversación,
dejamos de prestar atención a la gente que tenemos alrededor para centrarnos
más en el aparato que tenemos en la mano.
Para cambiar esta situación, es
conveniente llevar a cabo nuevas propuestas que combinen las Nuevas Tecnologías
con la labor de los docentes y su interés por impartir clase estableciendo una
buena relación con sus alumnos. Por ello, es necesario establecer lazos
afectivos, de tal manera que la enseñanza y el aprendizaje sea un proceso
conjunto llevado a cabo por ambas partes empleando las Tecnologías. De este
modo, es un elemento clave que facilita dicho proceso tanto para el profesorado
como para el aprendizaje del alumnado. Para llevar a cabo esta integración, el
profesor debe tener unos conocimientos y una predisposición para el uso de las
TIC ya que así se conseguirá una actitud activa y así fomentará una
participación entre los alumnos.
A través de nuestro proyecto, pretendemos
lograr que la televisión sea un recurso didáctico con la que el alumnado,
mediante una participación directa, puedan desarrollar sus propios juicios de
valor de forma autónoma contando con el apoyo del profesorado.